Coco, entre “dreamers” y asuntos de la Migra…

¿Qué tienen que ver con Coco las madres jefas de familia?

Si tú, amigo lector, no has visto la película, pero ya la odias después de leer las miles de reacciones en Twitter o Facebook de quienes la vieron una o más veces y dicen que lloran al final de la proyección, puedes asomarte tranquilamente a esta columna, que promete no adelantar aspectos sustanciales de la trama.

Aquí encontrarás cuatro elementos de la película que comparo con la realidad mexicana y sustento con cifras. No te preocupes querido lector, que no será una reflexión aburrida, por el contrario, seguro nos causará gracia.

1.- Suena extraño decirlo, pero Coco no es una película sobre el Día de Muertos. En realidad, esta tradición mexicana le sirve de escenario a Disney-Pixar para contar lo que realmente le interesa: la historia de un “dreamer”, que tiene que cruzar al otro lado (al valle de los muertos) para alcanzar su sueño.

La cifra: En Estados Unidos hay 787 mil 580 jóvenes indocumentados que estudian y trabajan allá, de esa cifra, 622 mil 170 son mexicanos, que llegaron con sus padres en busca del sueño americano

2.- En la parte emocional, Coco es un melodrama perfectamente conectado con una realidad muy mexicana: la de clanes familiares marcados por historias de abandono, de madres que dijeron adiós al príncipe azul para criar hijos solas en los que se corta de tajo todo aquello que recordara a aquel que huyó –o que se fue por los cigarros–. Un trauma que se prolonga por generaciones, y que, me atrevo a decir, es uno de los factores que explica el llanto que muchos espectadores son incapaces de contener en la sala.

La cifra: La información de la Encuesta Intercensal 2015 del INEGI nos muestra que el 29% del total de los hogares en México son dirigidos por una mujer, esto significa que 9 millones 266 mil 211 hogares tienen jefatura femenina.  El número de hogares con mujeres jefas de familia aumentó 4 puntos porcentuales entre 2010 y 2015.

LIVELY BUNCH – In Disney•Pixar’s “Coco,” several members of the Rivera family reside in Santa Cecilia in the Land of the Living, including (from L-R): Miguel’s grandfather Papá Franco (voice of Roberto Donati), cousin Benny, Tía Gloria (voice of Carla Medina), cousin Manny, Tío Berto (voice of Luiz Valdez), his Papá Enrique (voice of Jaime Camil), Miguel (voice of Anthony Gonzalez), Miguel’s Mamá Luisa (voice of Sofía Espinosa), cousin Abel (voice of Polo Rojas), grandmother Mamá Elena aka Abuelita (voice of Renée Victor), his great-grandmother Mamá Coco (voice of Ana Ofelia Murguía), Tía Carmen and cousin Rosa (voice of Montse Hernandez). Directed by Lee Unkrich, co-directed by Adrian Molina and produced by Darla K. Anderson, Disney•Pixar’s “Coco” opens in U.S. theaters on Nov. 22, 2017. ©2017 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

3.- Lo que está perfectamente retratada en la película es la chancla como instrumento del poder ejercido por las abuelas y madres jefas de familia para mantener cohesionada a la tribu (mascotas incluidas), y la obediencia que implica regresarle la chancla. Misma autoridad que, desde una óptica más amable, se refleja en la obsesión de creer que la salud de los niños es directamente proporcional al número de tamales que coman.

La cifra: No hay datos de cuántas chanclas se venden o utilizan en México para la disciplina, pero casi todos hemos sido víctimas de la “chancla voladora” ¿o no?  Y sobre los tamales, les cuento que en los últimos años se han incrementado la instalación de grandes establecimientos y franquicias, que producen hasta 20 mil piezas al día, mientras que los puestos de la calle venden entre 150 y 300 piezas en cada jornada, ¡y en cada bote tamalero!

4.- Los realizadores de Disney-Pixar encontraron cómo está anclada la economía mexicana a formas de subsistencia artesanal como la fabricación de zapatos, un destino de vida que no entusiasma al niño protagonista de la historia (el dreamer). Miguel en realidad está atraído por la música, esa otra vocación que se abraza en los pueblos y pequeñas ciudades mexicanas como una esperanza para no caer en las garras del crimen organizado y para no optar por la migración, otro factor que cercena núcleos familiares.

Y este tema, el de la migración, es abordado de manera inevitable y jocoso, pues la visita temporal de los muertos cada dos de noviembre al terreno de los vivos es una metáfora de quienes en la vida real se fueron al otro barrio, léase Estados Unidos.  Llama la atención el grado de sofisticación de la “mejor vida” a la que ya pasaron nuestros ancestros que precisan ser recordados, incluidos los outsiders que tratan de burlar el filtro aduanal para recorrer el puente de cempasúchil que por unas horas los llevará a reencontrarse con los alimentos físicos y emocionales de los suyos (algo así como cuando nuestros paisanos del otro lado de la frontera nos visitan para las fiestas de Navidad).

La cifra: 12 millones de mexicanos viven en EU.

¿Qué tal? Coco es una excelente película, con un trabajo de animación y colores extraordinario, con una trama aparentemente sencilla, pero que dibuja a la perfección la realidad de un pueblo, el de México, y el plus es el hermoso relato del Día de Muertos.

Te compartimos el trailer de Coco:

 

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