Cortés, historia de un engaño

Por Francisca Saavedra*

De qué sirve que en público se reconozcan y se comprometan acciones en favor de las PcD si en lo individual, en lo privado y, en especial, en la aplicación de la justicia se olvidan hasta las reglas básicas que marcan los rasgos mínimos de humanidad.

Lo digo por lo que hoy, y ya hace algunos años, aqueja a mi amigo español Cortés Bracero. Él es un extraordinario artista, pintor, músico, compositor, escritor y poeta, y vive con secuelas de poliomielitis, o sea una PcD que ha sido maltratado, pero sobre todo ha visto afectada su ECONOMIA y su salud por la autoridad insensible de España. Aunque también hay que resaltar que, gracias a su espíritu guerrero, Cortés ha vencido, de cierta manera, al gobierno y a la corona de España.

La Justicia en España, como en muchas naciones que se dicen democráticas, además de costosa y lenta, es tan ambigua que depende de los caprichos de un Juez, pues Magistrados que para sentenciar no consiguen la unanimidad llaman al voto de calidad del presidente del tribunal, quien finalmente decide. Por eso,  Cortés dice que antes de acudir a la Ley, hay encomendarse a la Diosa Fortuna.

Como a todos, la terrible polio lo recluyó en sus reflexiones personales, pero también, como todos, con sus atributos y capacidades residuales se permitió vivir intensamente y con su TRABAJO se mantuvo hasta que, de nueva cuenta, la polio tomó el comando.

Mediante su empleo y a través del servicio médico Cortés dejó su trabajo y fue pensionado.

No sé pero parece que en España cualquier tipo de discapacidad o actitud que desarrolle la PcD es considerada una capacidad intelectual inferior a la normal o es el pretexto para marginar a quien pudiera reclamarle algo a España ya que sin cometer delito, falta o mal alguno, desde adolescente escribieron en su expediente que Cortés debía de tomar educación especial y quedó grabada para siempre su condición de subnormal y cada que quiere renovar sus pleitos con el gobierno y la corona lo marginan por ser SUBNORMAL.

En 1993, por su condición, Seguridad Social le concedió la invalidez permanente total, 4 años después, por otra patología o lo degenerativo de la polio, elevaron su prestación al grado de absoluto.

En 2008 al consultar a Seguridad Social si podía trabajar, y seguir recibiendo su pensión fue autorizado solo para enterarse un año después que su polio había “mejorado” y que por ello debía dejar la pensión, cuando todos sabemos que los daños que causa la poliomielitis son terminales e irreversibles. Después de ese maltrato Cortés cayó en depresión, pues todos lo estimulaban diciéndole “aguanta” o “que se le va a hacer, las cosas son así” y en el psiquiátrico lo medicaron.

Así que con discapacidad motriz y además con un desequilibrio cuando menos emocional fue maltratado por los siguientes 4 años. Luego Cortés los demandó y gano el juicio, la autoridad española apeló y volvió a ganar Cortés, quien además de recuperar su pensión reconquistó un poquito de su dignidad y autoestima. Hoy trata de continuar con sus demandas pues las lesiones dejaron huella. Como lo refleja el informe del psiquiátrico y también según el catálogo internacional de enfermedades, que dice: causar una enfermedad como la que presenta, Cortés Bracero está penada por la Ley.

Les cuento esta historia porque quiero solidarizarme a la protesta de mi amigo Cortés Bracero y denunciar a las autoridades laborales de España, pero sobre todo para que estemos alertas y vigilantes de que abusos como este no se presenten en nuestra comunidad y si ya sabes de alguno no dejes de denunciarlo y hacerlo público.

Hay que poner un ¡¡BASTA YA!! a la sonrisa y el llanto solidarios en públicos y a la ofensa, la descalificación, el aislamiento y la violación de nuestros derechos humanos y de muchas leyes, en lo privado. QUE NO NOS ENGAÑEN

 

*Francisca Saavedra. Es periodista, durante 30 años trabajó en Televisa, fue corresponsal en Egipto y Australia y su última responsabilidad en esa empresa fue la Dirección de Corresponsales Extranjeros. Fue una de las fundadoras de ECO, el sistema de noticias 24 horas. A los cuatro años le dio poliomelitis (en ese entonces no existía la vacuna), y desde entonces para poder desplazarse ha utilizado muletas, aparatos ortopédicos y silla de ruedas.

 

 

 

 

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