Se titula a los 80 años en derecho

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Quien no termina de estudiar es porque no quiere: Ma. Dolores Morales, quienes recién egresada de la UVM y además estudió enfermería y relaciones internacionales en la UNAM

En marzo pasado, María Dolores Ballesteros Morales cumplió 80 años de edad, nació en el otrora Distrito Federal, en la Colonia Magdalena Contreras; hace unos días, logró su tercer título profesional, ahora en Derecho en el programa Licenciatura Ejecutiva de la Universidad del Valle de México Campus San Ángel.

Para la hoy abogada, su edad no fue ningún impedimento para obtener su tercer título; el primero que logró fue en Enfermería y el segundo título fue en Relaciones Internacionales, ambas carreras en la UNAM.

Esta licenciatura ejecutiva en UVM Campus San Ángel es un triunfo más en su vida, “la rama del derecho es diversa, hay derecho civil, mercantil, penal etc., a mí los tres tipos me llaman la atención; sin embargo, tengo inclinación mayormente por el penal y agrario”, comentó.

Vestida en saco y falda color negro, blusa y zapatillas color perla y una pañoleta color vino con flores, María Dolores comentó que su familia y ella misma, gozan de cierta libertad para llevar a cabo sus acciones, “realmente mis hijos ven que lo importante es que yo realizo mis deseos y nada más”, indicó.

La ahora abogada comentó que haber terminado su tercera licenciatura es la continuidad a querer seguir estudiando; no obstante, María Dolores no se siente con la facultad de decir a otras personas, sean jóvenes o adultos, que terminen una carrera.

“Yo no puedo decir nada porque cada quien decide su vida, el trayecto de su vida, lo que sí creo, es que todos debemos tener un proyecto de vida y seguir las oportunidades que la misma nos concede. El que no sigue estudiando es porque no quiere, todos tenemos muchas posibilidades y más en la actualidad, así que quien no termina es porque no quiere”, afirmó.

“Yo empecé a trabajar a los 18 años, trabajé en varias instituciones, en el Instituto Nacional de Cardiología, en el Centro Médico en nutrición; en Estados Unidos laboré en algunos condados o estados como en Baja California, Inglewood y Miami. En el área de enfermería me especialicé en medicina interna y cardiología”, manifestó.

Actualmente, la egresada trabaja por su propia cuenta en una escuela de enfermería que ella misma abrió. “Tengo pacientes y estudiantes en mi clínica, por lo que tuve que acudir a la Universidad de Chapingo a tomar algunas especialidades, sobre todo para manejar medicina alternativa, ahí hice algunos diplomados en acupuntura, herbolaria, masajes, etc., con los que tengo relativa facilidad para atender pacientes, más la experiencia que tengo en enfermería cierro un círculo laboral”, manifestó.

María Dolores tiene cuatro hijos, cada uno tiene dos hijos, es decir, tiene ocho nietos; la abogada dijo que su formación académica se la debe a sus padres, quienes desde muy joven la encaminaron en un proyecto importante en su vida, “cuando me fui acomodando, me di cuenta de las necesidades que yo tenía y ahí fue cuando decidí incorporarme nuevamente al estudio”, comentó.

Sobre el programa de Licenciaturas Ejecutivas de la UVM Campus San Ángel, la entrevistada dijo que en cuanto a tiempo y dedicación, hay menos presión que la universidad escolarizada.

La relación académica de la hoy abogada con sus compañeros de clase, fue excelente; le gustó convivir con jóvenes y otros no tanto, “porque siento que me inyectaron parte de su vida, su alegría, sus expresiones, los problemas actuales de la sociedad, todo fue muy importante. Alguna vez me preguntaron que si no me incomodaba vivir entre jóvenes, les dije, ¡me incomoda más vivir entre viejos!, porque los viejos sólo me van a transmitir sus dolores y sus achaques, en cambio los jóvenes me transmiten su juventud”, comentó categórica.

Y por supuesto que hubo invitaciones a salir por parte de sus compañeros de clase, “la convivencia que tuve con mis amigos fue en prácticas, nosotros acudíamos principalmente a los juicios orales y a lo que realmente nos interesaba, me unía al grupo y trabajábamos bastante bien”, indicó.

A decir de María Dolores, nunca buscó trato especial de sus docentes, se sentía una alumna más en el aula de clase. “Para mi es una satisfacción haber podido alcanzar este logro, pero no me llena, siento que me falta todavía, sin embargo, no puedo continuar en un aula hasta que no tenga la experiencia suficiente de manejar los diferentes asuntos que a mí me interesan”.

“Por ejemplo, el área de derecho agrario, los miles de problemas que hay en el campo agrario, muchas veces no nos damos cuenta que el valor especial de un país es que el mismo pueda proporcionar a su gente la alimentación, entonces si su gente no tiene alimento pues tiene muchos retrasos en todos los aspectos, los problemas han sido muy graves en cuanto a la agricultura, ahí se puede trabajar mucho”, concluyó.

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