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Leer, comer e imaginar es lo que puedes hacer en Carmela y Sal

Si existe un espacio culinario en el que las experiencias van más allá de comer platillos realizados con productos y técnicas extraordinarias, es el credo por la chef Gaby Ruiz, quien manifiesta su inquieta creatividad y deseo por comunicar emociones a través de menús que cuentan con un ingrediente único: el imaginario de la cocinera tabasqueña.

La chef Gaby Ruiz y el cantautor David Aguilar

Su reciente aventura, Postales en días de lluvia, que bien se pueden entender como un cúmulo de historias comestibles, fue realizado de la mano del escritor y músico David Aguilar, quien desarrolló textos, inspirados en los mismos pasajes que Gaby retomó para convertirlos en platillos.

Cada momento o sentimiento —que se lee o se come en las mesas de Carmela y Sal— se genera en un día de lluvia, ya sea en una tarde nublada cuando se recuerda un viejo amor o “la emoción de una pareja que se atrae mucho y que a veces tiene circunstancias adversas”, compartió el cantautor, a lo que la chef agregó que “va del deseo de lo prohibido, lo que no puede ser”, traducido a un tiradito de atún y chicharrón con carnitas, salsa de chile de árbol con limón, aguacate, pepinos y rábano, acompañado de una postal con el texto del poeta.

Así, el recorrido culinario se da a través de cinco tiempos que abordan también la fugacidad de la vida, “alguien que deja la oportunidad de enamorarse en un parque y le dice al lector, toma la decisión”.

Entre los ingredientes utilizados en las recetas no podían faltar aquellos que aparecen en esta temporada como los hongos y elementos como el humo y el calor de las brasas que en el paladar se vuelven nostalgia, tal como la que siente Gaby al recordar a su abuelo sentado en la ventana, observando las gotas caer. Instantes que toman forma de zanahorias y camotes dulces tatemados con salsa macha, yogur, naranja y cacahuates, los cuales anteceden al caldo de hongos concentrado, acompañado de un pan plano relleno de quesos ahumados.

Los actos finales suceden en la mesa con un curry suave con leche de coco, camarones, papa confitada con jalea de ciruelas, ensalada de coco y menta, con el final de un arroz con leche cremoso y compota de cereza y limón eureka. Esta antología gastronómica ya está disponible en Carmela y Sal, y al terminar, quizá, la chef nos sorprenda con un epílogo delicioso.

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