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Exceso de información digital intoxica la mente

La Infodemia está provocando, estrés, ansiedad, miedo, tristeza y soledad, en esta pandemia del COVID-19.

La pandemia del COVID-19 ha traído incertidumbre, rutinas diarias alternadas, presiones económicas, aislamiento social y el temor a enfermarse, situación que se está agravando porque sigue el desconocimiento de hasta cuándo durará la pandemia y qué puede traer en el futuro.

El exceso de información y los rumores infundados están provocando que las personas se sientan sin control y que no tengan claro qué hacer, y por estas causas, las personas también están experimentando sensaciones de estrés, ansiedad, miedo, tristeza y soledad, por lo que se corre el riesgo de que se incrementen los trastornos de salud mental, señaló Dulce María Pérez Torres, catedrática de la Facultad de Psicología de la UPAEP.

Dijo que lo anterior agudiza el interés de profundizar en el conocimiento y de cómo se comporta la parte de la salud mental, no sólo de la población en general, sino también de ciertos grupos poblacionales que son más susceptibles a desarrollar sintomatología psicológica relacionada con el estrés producido por la COVID-19.

Dulce María Pérez Torres, catedrática de la Facultad de Psicología de la UPAEP.

Indicó que en marzo de 2020 la OMS decidió identificar al COVID-19 como una pandemia. La palabra Pandemia o cuarentena se utilizó por primera vez en Venecia en el año de 1127 para referirse a la Lepra. Se usó ampliamente en respuesta de la peste negra, aunque, hasta 300 años después fue que en Reino Unido se comenzó a imponer la cuarentena en respuesta a la peste.

Agregó que esta definición difiere del aislamiento social, que es la separación de las personas que han sido diagnosticadas con una enfermedad contagiosa y que se está aplicando también para aquellas personas que no están enfermas y que deben permanecer en sus casas como medida de protección.

En su intervención, Ivonne Estela Martínez Hernández, coordinadora de plataformas digitales de UPAEP Online, explicó que la UNESCO en el mes de abril realizó un estudio en el ecosistema digital, donde se detectó que se puso en circulación información falsa y errónea sobre COVID-19. Algunas de esas informaciones se compartió con motivos maliciosos y se viralizó.

Martínez Hernández consideró que esa información comenzó a generar incertidumbre en torno a lo que se está viviendo y principalmente en el contexto digital, y a partir de ahí surge el término infodemia como un sinónimo de pandemia, pandemia de la información, en la que estamos todos sumergidos.

La mayoría de los usuarios de las redes sociales no tiene manera de verificar la información o de saber cuál es mentira o falsa, pero sí provoca incertidumbre, miedo y temor a la realidad. “El simple hecho de abrir una red social provoca insomnio”, explicó.

Indicó que la incertidumbre, la falsa información y el no saber cómo protegerse ante esa enfermedad, generaron toda una enfermedad informativa, infodemia, que circula de manera digital a una velocidad impensable por todo el mundo y reproduciéndose rápidamente.

Apuntó que algunos de los orígenes de esta información eran con fines de movilizar sentidos políticos, pero también para mover a la sociedad hacia ciertos comportamientos.

Agregó que no se han detectado fuentes exactas de dónde provenían estas informaciones porque son variadas y los orígenes son infinitos, además de que no se puede contabilizar con exactitud todavía, situación que es única en la vida del mundo porque se hace a través del contexto digital.

Ivonne Martínez explicó que por la cantidad de información que circuló con respecto a la enfermedad “no hubo manera de limpiarla, de curar la información, de ahí el término de Infodemia, lo cual resultó muy complejo para que una persona, una familia accediera a información real o verdadera, porque lo que no es real, te envuelve de inmediato y por la cantidad, no se logra distinguir”.

Ivonne Estela Martínez Hernández, coordinadora de plataformas digitales de UPAEP Online

Señaló que este exceso de información –infodemia- provocó cierto racismo en el mundo, principalmente en el consumo de productos que provenían de China, lugar de origen del COVID-19, y actualmente se le puede llamar desinfodemia, es decir, una desinformación, porque la gente no sólo está adquiriendo información, sino que también está desinformada y el alcance y su difusión actual es masiva. Agregó que durante esta pandemia del COVID-19 han existido más mensajes falsos que verdaderos.

Ambas académicas coincidieron en señalar que las personas aún en la distancia, deben fomentar las relaciones afectivas con sus seres queridos, amistades y amigos, a través de una llamada telefónica, una videollamada o por alguna plataforma mediante la cual se puedan comunicar. Con el propósito de romper con esa rutina diaria que les ha provocado el estar en confinamiento.

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