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Conoce este cacao orgánico y 100% mexicano

Agustín Otegui es cofundador de Culto Cacao, empresa que nació en 2016, gracias a que no sólo reconocen los beneficios nutrimentales de este ingrediente, sino que conocen de su valía en el campo mexicano y los problemas que ha enfrentado ante la oferta extranjera. Su portafolio se produce con cacao cosechado en Comalcalco y cuenta con certificado orgánico.

“Lo cultiva una familia que es tercera generación de cacaoteros, y lo que estamos haciendo es revalorizar el fruto del cacao, porque estaba muy olvidado. México importa mucho de República Dominicana, de Costa de Marfil, cuando somos la cuna del cacao, desde los mayas, aquí nació, y los que encuentren viene de aquí”, aseguró Agustín, quien ha emprendido la labor de rescatar y mantener el proceso artesanal auténtico de una semilla criolla endémica de este país, que se basa en fermentar los granos previo a su tostado.

“La semilla tiene unos granos que vienen con una pulpa llamada mucílago, que es lo que ayuda a fermentar, los granos se meten a unos cajones de madera para fermentarlos de 5 a 7 días, para que suelten todas las azúcares, los alcoholes y los aromas, si no se hiciera este proceso sería como el cacao (de baja calidad) que encuentran allá afuera, ese es lavado, lo sacan de la mazorca, lo lavan con agua y lo secan al sol. El nuestro lleva todo el proceso de fermentación.

“De ahí sacamos los nips, que es cacao tostado, (previa fermentación y secado) y al molerse en un molcajete se obtiene pasta de cacao, para transformarse en chocolate”.

Culto Cacao

Parte de su objetivo es dar a conocer este ingrediente con el nivel de calidad que puede alcanzar si es tratado con respeto. “Lo que quiero hacer es que la gente entienda de dónde viene, porque sabe de dónde viene el chile, la calabaza y el maíz endémico, pero el cacao que es de aquí, es de lo poco que tiene México con genética única, y mucha gente no conoce ni el fruto”, aseguró. 

Aunque aún están en el proceso de un largo camino, Agustín sabe que vale la pena el esfuerzo. “Se ha polinizado y ya hay variedades que se han mezclado, pero al saber lo que vale el fruto, existen varios proyectos que están tratando de rescata el criollo blanco, y nosotros somos uno de ellos. Hemos tratado de empujarlo en diferentes productos, ahora tenemos el cacao 60 y 70 por ciento, endulzado con miel de abeja; cacao en polvo, cacao ceremonial, que es la pasta de cacao más pura, y la manteca”, concluye.

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