El picnic más grande de México, en el Altar a la Patria

La tradición de Le Dîner en Blanc que se inició en París, en 1988, de realizar un picnic gourmet en una plaza pública, con todos los asistentes vestidos de blanco, llegó a México y esta vez celebra su sexta edición con gran éxito.

Una vez más la promesa fue cumplida: organizar una velada entre amigos sin otro objetivo más que el de disfrutar la vida en un espacio emblemático de la Ciudad de México, apropiarse de éste y disfrutarlo como pocas veces es posible. Y, aunque esta urbe cuenta con innumerables y hermosas zonas públicas, no es fácil encontrar una que tenga la capacidad de albergar a tres mil personas; tampoco sorprender después de cinco ediciones realizadas de Le Dîner en Blanc. Sin embargo, Eduardo Uribe, organizador de este encuentro, “se voló la barda” esta vez, al lograr que la calzada que va desde la Puerta de los Leones, entrada principal al Bosque de Chapultepec, hasta el Altar a la Patria, se iluminara de bengalas y se tiñera de blanco, teniendo como fondo la vista del magnífico Castillo de Chapultepec, ¡qué más se podía pedir!

Cada invitado llegó desde diferentes puntos de la ciudad en los camiones destinados para este fin, pues el lugar es revelado hasta que se llega al evento, mientras tanto se mantiene en secreto. Los asistentes acuden con sus propias mesa y sillas, como marca la tradición, viandas gourmet, vino y agua –las únicas bebidas permitidas-.

El código de vestimenta es blanco de pies a cabeza, hombres y mujeres seleccionan con mucha antelación sus looks, pues la idea es que sea un evento sofisticado. Yo, por supuesto, cada año cumplo al 100.

Arturo Guerrero y Jess Pacheco. Foto: Edgar Silva Fuentes S.

La asistencia se confirma en pareja, ya que es necesario montar de propia mano mesas en hileras que se especifican al llegar, para quedar frente a tu acompañante y al lado de nuevos o viejos amigos.

Foto: Bartek Lewicki
Foto: Bartek Lewicki

Los invitados se esmeran tanto en su decoración que acuden con flores, accesorios e iluminan sus espacios con velas. Una vez que cada zona termina de montarse, las persona ondean servilletas blancas para indicar que están listos para empezar a cenar.

Foto: Bartek Lewicki
Foto: Bartek Lewicki

Como en cada edición, Moët & Chandon fue el mejor partner de este picnic al estilo parisino, por lo que las burbujas no pararon de correr para brindar por la amistad, mientras un espectáculo musical en vivo enmarcó la celebración.

Foto: Bartek Lewicki
Foto: Bartek Lewicki

En punto de las 21:30 horas las luces de bengala se prendieron anunciando el inicio de la fiesta, y la música del DJ hizo bailar a todos hasta las 23:30 horas, cuando la magia se terminó para dar pie a que todos levantaran sus pertenencias y las guardaran junto con los recuerdos que les dejó este inspirador momento.

Foto: Bartek Lewicki
Foto: Bartek Lewicki

Le Dîner en Blanc fue celebrado por primera vez en París en 1988, gracias a la idea de François Pasquier y un grupo de amigos, que deseaban reunirse de una manera diferente. En 2012 se fundó Le Dîner en Blanc International, con sede en Montreal, Canadá, con el fin de desarrollar este picnic secreto en más de 70 ciudades a lo largo de 25 países del mundo, entre éstas, México.

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