El deslinde del PRI del mítico círculo rojo de la política

Por Leticia Robles de la Rosa*

La primera vez que escuché la expresión “el círculo rojo y el círculo verde” fue en el gobierno de Vicente Fox. El gobierno de la esperanza. El gobierno de la transición. El gobierno del cambio. Y que desafortunadamente para este país, se quedó en un gobierno más.
Esa expresión, como lo explicó en su momento el presidente Vicente Fox, refería que en el círculo rojo están los “politizados”, los “informados”, los “intelectuales”, los que “leen periódicos”, los “críticos. Y en el círculo verde, está el resto de los mexicanos; es decir, los que viven la vida desde trincheras en que la indiferencia es pan de cada día, hasta los que se expresan y dibujan trazos de crítica basados en rumores y verdades jamás leídas, sólo repetidas.
Claro que cuando Vicente Fox habló de los círculos rojo y verde en México no había redes sociales, pero sí mucha tinta en periódicos, muchas voces en noticieros radiofónicos y ya despuntaban con fuerza los blogs y las opiniones en sitios de noticias en internet.
Vicente Fox se quejó, sólo unas semanas después de asumir su gobierno, de que el círculo rojo se dedicaba sólo a criticar, sin tomar en cuenta que su gobierno era para el círculo verde, que definió como los mexicanos que salen a trabajar todos los días.
Luego ocurrió algo similar en el gobierno de Felipe Calderón. Cuando las críticas comenzaron a ser cada vez más duras en contra de su gobierno, ya en las incipientes redes sociales en México, Felipe Calderón también criticó a quienes sólo se dedicaban a denostar su trabajo y no permitían observar los beneficios de su gobierno al resto de los mexicanos.
Entiendo entonces que en términos llanos, este concepto del círculo rojo se refiere a una élite “pensante y crítica”, y que el círculo verde da cuenta de la gran mayoría de los mexicanos, que entiendo no significa que no piensen o que no sean críticos, sino que su columna vertebral de vida no es la ilustración y la opinión, sino vencer a diario la adversa cotidianidad para sobrevivir.
El concepto viene a mi recuerdo, porque la noche del miércoles, el líder nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, expresó una idea similar a los senadores del PRI. De acuerdo con los relatos de algunos de los senadores que asistieron a esa plática privada, el líder de su partido les dijo que el PRI no es un partido que trabaje para el círculo rojo; no es un partido de élites, sino un partido de las grandes masas de los mexicanos; es el partido de las mayorías.

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Pero como Enrique Ochoa Reza no hizo una explicación puntual de qué deben entender los priistas por el círculo rojo, cada uno de los senadores que lo escuchó trazó su propia línea.
Quienes hacen de su vida política una paradoja, al militar en un partido como el PRI que en su nombre lleva el concepto de Revolución, con todo lo que indica eso, y al mismo tiempo son más conservadores que un militante de la ultraderecha, interpretaron que eso significó que el partido no apoyará ni las bodas, matrimonios y adopciones gay, ni accederá a la legalización de la marihuana medicinal; ambos temas propuestos por el presidente Enrique Peña Nieto.
Otros, los que se sienten excluidos de la toma de decisiones, interpretaron las palabras de Ochoa Reza como un compromiso a terminar con los virreinatos de los gobernadores estatales, que ya la semana pasada documentamos.
Algunos más interpretaron este mensaje como la oportunidad de mandar al diablo a los críticos y actuar conforme dictan las costumbres del partido, no en función de los conceptos que los no priistas incrustados en el gobierno federal opinen.
Lo que sea que quiso decir Enrique Ochoa Reza con que el PRI no es un partido para el círculo rojo, lo cierto es que sería muy bueno que el líder nacional del Revolucionario Institucional le echara un ojo al perfil de sus militantes, porque hay centenares de nombres de priistas que no tienen absolutamente nada de círculo verde y son tan círculo rojo, que hasta entre ellos mismos se exterminan.
Veamos pues en los próximos días, en los hechos, qué significa que el PRI que no trabaja para el círculo rojo; veamos si el círculo verde, al que abandonó hace años y que migra poco a poco a la oposición, le cree el arrepentimiento y las eternas promesas de cambio.

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*Leticia Robles de la Rosa: Es periodista y experta en los temas de Educación, Política, Elecciones y Congreso de la Unión. Actualmente cubre la información en el Senado de la República y es una reportera de Primera Plana.

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