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#SinNiñezNoHayFuturo, la campaña de Save the Children

Cada día mueren en México 3 niñas, niños o adolescentes a causa de la violencia

Save the Children presenta una nueva campaña para visibilizar el impacto a medio plazo que tendrá en el país la situación de violencia a la que se enfrenta cada día la niñez y adolescencia mexicana, junto con otras condiciones extremas como el trabajo infantil, el matrimonio forzado, la migración no acompañada y las consecuencias de las crisis y los conflictos.
Con el nombre #SinNiñezNoHayFuturo, la campaña pretende concientizar sobre los sueños que las niñas, niños y adolescentes mexicanos no logran alcanzar debido a la vulneración de sus derechos y destaca que la falta de condiciones dignas para la niñez y adolescencia tiene un impacto en el futuro del país.
“Las situaciones extremas a las que se enfrenta la niñez y adolescencia en México hipotecan su futuro y el de toda la sociedad. No podemos permitirnos que niñas, niños y adolescentes crezcan en un entorno de inseguridad, expuestos a peligros y sin las condiciones de vida dignas que merecen”, subraya la Directora General de Save the Children, María Josefina Menéndez.
México ocupa el primer lugar de violencia entre los países que integran la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Cada día mueren en el país tres niños o niñas víctimas de la violencia. Las agresiones se repiten en la escuela, en la casa o en la comunidad, en forma de castigo físico y humillante, abuso sexual, omisión de atención y cuidados u otras violaciones fruto del crimen organizado.

Infografía de Save The Children

Una de las niñas atendidas por Save the Children explica: “Teníamos clase de computación y, de repente, se escucharon balazos en el área donde estábamos. Uno de mis compañeros resultó herido. En mi comunidad la gente piensa que la violencia es algo común y no debería ser así”.
La violencia se repite en los procesos migratorios, en especial, cuando se realizan sin la compañía de una persona adulta. Las niñas y niños que migran solos se enfrentan a peligros como albergues sin espacios adecuados para recibirlos y sin personal capacitado para apoyarlos en derechos humanos, protección o apoyo emocional, violación a sus derechos humanos y agresión al ser detenidos en estaciones migratorias, explotación sexual comercial infantil, trata de personas y tráfico de órganos.
Sin embargo, la pesadilla no termina en el viaje. Cada año, cerca de 7,000 niñas y niños no acompañados son repatriados a México. Cuando se les devuelve a sus comunidades de origen, se exponen a un doble riesgo: humillaciones y discriminación porque regresan a su situación de pobreza o la posibilidad de ser reclutados por el crimen organizado, a menudo, para trabajar como guías para la industria del tráfico de personas. “Cuando te detienen, sientes que tus sueños se truncan”, explica Lisseth (15 años).
Para salir de la situación de pobreza en la que viven, niñas, niños y adolescentes (NNA) se ven obligados a trabajar: el 51% de quienes lo hacen confiesan que se debe a razones económicas.
En total, en México trabajan 3.2 millones de NNA. De ellos, el 18.2% de los adolescentes de 15 a 17 años tienen un trabajo peligroso y 3 de cada 10 niñas y niños en ocupaciones no permitidas trabajan más de 36 horas a la semana (INEGI, 2017).
Pero si alguien está en situación de mayor vulnerabilidad son las niñas y adolescentes, afectadas en mayor medida por el matrimonio infantil. El 80% de las menores de 18 años casadas, ya sea en uniones formales o informales, tienen una pareja mucho mayor que ellas.
La desigualdad de género, los valores patriarcales o la creencia de que otorgará seguridad frente a una situación de pobreza son algunas de las causas que fomentan estas uniones. Sus consecuencias, sin embargo, se traducen en mayor riesgo de sufrir abuso, explotación, violencia física o sexual y abandono.

Fotos: Save the Children

La vida de NNA enfrenta numerosos riesgos a los que se suman las constantes amenazas de desastres provocados por fenómenos naturales. Tormentas tropicales, huracanes, inundaciones, heladas, incendios, olas de calor, sequías, deslaves, temblores y terremotos son los fenómenos más comunes en México. Sus consecuencias impactan a corto y largo plazo, favoreciendo las situaciones de pobreza en las comunidades.
“En Save the Children tenemos una larga trayectoria humanitaria, durante la cual hemos aprendido que en contextos de emergencia tenemos que resolver varias problemáticas para asegurar la plena recuperación de las niñas y niños. Después de garantizar la protección, la salud, el refugio y la educación, debemos atender la situación económica de las familias y la necesidad para ellas de reactivar su fuente de ingreso, tal como Save the Children está cumpliendo con las familias del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, una de las zonas más afectadas por los sismos del pasado septiembre”, explica María Josefina Menéndez.

 

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