Relaciones tormentosas con… ¡las tarjetas de crédito!

Y tips para terminar con esas deudas que ahogan…

¿Usaste la tarjeta para pagar los gastos y la despensa de tu casa? ¿Utilizaste la tarjeta para pagar una emergencia médica de un familiar? ¿Pagaste la inscripción o la colegiatura de la escuela?

Si tu respuesta fue sí, entonces te interesará saber las razones por los que las mujeres tienen problemas con las tarjetas de crédito. Y lo peor, ¡se quedan calladas y no comparten con los hijos esos problemas financieros!

De acuerdo con un estudio realizado por Resuelve tu Deuda a sus clientas madres de familia, 7 de cada 10 utilizaron sus tarjetas de crédito para cubrir el gasto corriente del hogar y la alimentación, situación que las llevó a adquirir deudas promedio de 130 mil pesos.

A través de un comunicado, Kathy Quintero, vocera de Resuelve tu Deuda precisó que 5 de cada 10 mujeres encuestadas también utilizaron su crédito bancario para solventar gastos relacionados con la educación de sus hijos.

Asimismo, el 16 por ciento confesó haber caído en un impago por asumir responsabilidades que no implicaban un beneficio propio, sino que eran más un compromiso adquirido. Por ejemplo: aportar dinero ante la emergencia de algún pariente, cubrir los gastos de sus hijos aún cuando son mayores de edad o convertirse en las jefas de familia.

Kathy explicó que a sus clientas mujeres se les preguntó acerca de la división de los gastos en el hogar, y los resultados arrojaron un comportamiento 50-50. Es decir, la mitad de las encuestadas comparten los gastos con su pareja u otra persona y el resto se desempeña como “la cabeza de la familia”, pues cubren la totalidad de la manutención por su cuenta.

“A pesar de que nuestras clientas llegan por distintos motivos a Resuelve tu Deuda, hemos visto que la preocupación de su estatus financiero se agudiza cuando tienen personas que dependen económicamente de ellas. Por eso nos interesó conocer las circunstancias bajo las cuales se endeudaron, ya que si hablar de dinero es un asunto delicado, lo es más cuando uno es el referente para sus hijos”, comentó.

Al preguntarles si habían comentado con sus hijos el estado de sus deudas, el 52 por ciento respondió afirmativamente. En contraste, entre quienes decidieron no comunicarlo, el 67 por ciento argumentó que sus niños son muy pequeños para entender la situación, aunque muchos de ellos se dieron cuenta de los cambios en el consumo del hogar.

La experta en finanzas personales refirió que si algo tuvieron en común las encuestadas, fue la motivación que encontraban en su familia para solucionar su situación. Por ello, no desperdiciaron la oportunidad para compartir algunos consejos sobre cómo evitar endeudarse:

No gastar más de lo que se gana

Un planteamiento básico pero indispensable para evitar endeudamiento es no comprometer el dinero que no se tiene. Gran parte de las madres sondeadas coincidieron en que vivían por encima de sus posibilidades económicas con el uso que le daban al crédito. Por ello, antes de pasar la tarjeta, hay que pensar si contamos con los recursos necesarios para llegar a la fecha de pago.

Ser cuidadoso con el uso de las TDC

Aunque el 21 por ciento de las mujeres consideró que lo mejor sería no volver a tener un plástico, hubo quienes asumieron la responsabilidad de no haber revisado los movimientos que hacían con esta forma de pago. En consecuencia, aconsejaron conocer bien el funcionamiento de las tarjetas, volverse totalero y asegurar que los beneficios se puedan aprovechar según el tipo de compra al que se destina.

Establecer un presupuesto

Gran parte de las madres aprendió la importancia que tiene establecer partidas de dinero para cada tipo de consumo, ya que así podrán cuidar cuánto destinan a los gastos básicos y cuánto se va en otro tipo de compras. Nosotros siempre recomendamos aplicar la regla del 70-30. El 70 por ciento de tu salario para los gastos básicos de vivienda, salud, educación y transporte, mientras que el resto se destina al ahorro, entretenimiento y pago de deudas.

Más información en:

Economía familiar: las finanzas de mamá

 

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