Hace 18 años en Columbine…

La masacre

Por Rafael Gálvez

Un fantasma recorre Estados Unidos, y nos hace recordar una vieja y larga lista de hechos de violencia. Ese nombre es Columbine…
Y es que un día como hoy, 20 de abril, pero de 1999, hace 18 años, los alumnos Eric Harris de 18 años y Dylan Klebold de 17, entraron a la escuela secundaria Columbine de la que eran alumnos, en el condado de Jefferson, Colorado, Estados Unidos.
Eric y Dylan entraron caminando y disparando a los que tenían enfrente, en los pasillos del instituto y en la cafetería. Mataron a doce compañeros y a un profesor, y después, se suicidaron.
Eric y Dylan traían encima un verdadero arsenal. Lo que traían entre manos eran dos escopetas; una de ellas, recortada, una carabina hi point 9 milímetros, y la otra, una tec 9 semiautomática; pero además en sus bolsas, llevaban varias pistolas de mano, 20 granadas caseras, bombas hechas con clavos, y un tanque propano equipado con explosivos.


Harris y Klebold, al igual que Cho, el estudiante sudcoreano que el 16 de abril del 2007 mató a 32 personas a sangre fría en la Universidad Tecnológica de Virginia, ya habían sido investigados por la policía, y sin embargo, en ese caso, como en el de Cho, y como en otros, esa detención y esa investigación que fueron en su momento un aviso a tiempo, tampoco fueron suficientes, para impedir una y otra masacres.
Ken Salazar, el entonces fiscal general y después senador demócrata por Colorado, explicó que los agentes de policía, tuvieron por lo menos 15 contactos con Eric Harris y Dylan Klebold, durante los dos años previos al día de la matanza, y aun así, estos señores cuya profesión es la de ser investigadores, no lograron anticipar la tragedia e impedirla.
Se sabe también que el mismo día de la masacre en Columbine se quedaron dos bombas de 9 kilos de dinamita sin explotar en la cafetería de la escuela. Hoy se cumplen 18 años de aquella tragedia y en las secundarias y universidades de Estados Unidos ese fantasma llamado Columbine sigue recorriendo el sistema escolar de la nación más poderosa del mundo. Y todo, por un problema de educación que está a examen: el de la facilidad con que un alumno puede hacerse de un arsenal justo en la nación donde la sociedad del rifle, es la organización más poderosa que cualquiera otra institución, ya sea de seguridad o escolar, por más prestigio, que ésta tenga.

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