Fallece el Doctor Hans Backhoff Escudero, la mente maestra de Monte Xanic

Ingeniero de profesión, enólogo apasionado y eterno enamorado de Ensenda y sus riqueza natural, el Doctor Hans Backhoff Escudero fue la mente, el corazón, el paladar y la nariz detrás del éxito de la bodega vinícola Monte Xanic.

Apenas hace unos días, del 5 al 7 de agosto, que conviví con el doctor Hans Backhoff Escudero, platiqué con él y descubrí a un hombre satisfecho de su legado, sonriente, con gran sentido del humor. Fue en el Valle de Guadalupe, durante el festejo por el 30 aniversario de Monte Xanic, empresa mexicana que ha llevado la calidad de los vinos nacionales al mundo entero.

La historia comenzó en 1987, cuando cinco empresarios a quienes los unió la pasión por los buenos espirituosos: Hans Backhoff, Tomás Fernández, Erik Hagsater, Richard Foller y Manuel Castro llegaron a un valle solitario y lleno de sorpresas.

Concierto del Crepúsculo que celebró 30 años de Monte Xanic

Ahí, en los viñedos ubicados en el Valle de Guadalupe, mismos que el doctor Backhoff cuidó desde que era una tierra de nada, nos recibió en compañía de sus socios y de su hijo, Hans Backhoff Guerrero, quien actualmente dirige la empresa.

“Hubo gente que me dijo que si yo podía vender el vino a 20 dólares se lo iban a tomar con todo y botella… se equivocaron”, me dijo con una mirada de victoria, tras saber que sus vinos han obtenido más de 260 medallas en concursos internacionales.

Un camino en el que invirtió tiempo, dinero y la fe completa, pues cuando inició la aventura de Monte Xanic, el vino mexicano no figuraba en la industria.

“Este fue el proyecto de mi vida, me siento sumamente halagado que las autoridades, hoteleros y la gente al rededor hayamos logrado que hoy en día al Valle de Guadalupe se le reconozca internacionalmente. Es un sueño hecho realidad”, así definió a su valle, a su vinícola y a sus vinos, aunque lo que más le importaba no eran las medallas ni las ventas, a pesar de que actualmente ésta es la tercera bodega de mayor valor en la industria de vino mexicano.

“Me complace porque ha traído como consecuencia que mucha gente tenga trabajo, porque Monte Xanic sostiene a 150 familias, sólo esta compañía, el resto de los negocios que se han puesto aquí requieren a gente para trabajar, el siguiente reto es mejorar su sistema de vida, con trabajos bien remunerados para que de alguna manera el valle siga creciendo”, aseguró con la seriedad de quien adquiere un compromiso de vida como el que él tenía.

Doctor Hans Backhoff Escudero

Aunque sabía, que su empresa iba por buen camino: “Me causa mucha satisfacción ver que mi hijo esté tan inspirado por la vinícola, Hans ya forma parte de la segunda generación con Richard, con la hija de Manuel Castro, esto evoluciona y qué bueno que sea un grupo de jóvenes inquietos que tengan los mismos propósitos, porque eso le va a dar continuidad a la compañía”.

Este martes 15 de agosto, el doctor Backhoff falleció. Le sobreviven su esposa Leticia, sus hijos Hans, Karla y Kristel, sus nietos y la gran familia de las bodegas Monte Xanic, para quienes fue un guía, maestro y mentor.

Descanse en paz

 

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